Los bloques opositores que impulsaban una sesión en la Cámara de Diputados para avanzar con el trámite de interpelación y eventual remoción del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconocen que las posibilidades de alcanzar quórum el martes son bajas, aunque sostienen la convocatoria. El objetivo declarado es exponer públicamente a los legisladores que no asistan.
El escenario cambió luego de que La Libertad Avanza acordara con el PRO y sectores del radicalismo convocar a una reunión de la comisión de Asuntos Constitucionales para el mismo martes a las 15 horas. Esa jugada ofreció una salida a aliados del oficialismo que no querían respaldar a Adorni —investigado por presunto enriquecimiento ilícito— pero tampoco sumarse a la estrategia impulsada por el kirchnerismo.
Los números antes y después
Antes de esa maniobra, los impulsores del pedido de sesión contaban con entre 120 y 123 diputados dispuestos a concurrir al recinto, según estimaciones propias. El quórum se alcanza con 129. Entre los firmantes del pedido figuran legisladores de Unión por la Patria, Provincias Unidas, la izquierda, la Coalición Cívica, y legisladores como Miguel Pichetto, Nicolás Massot, Karina Banfi y representantes de bloques provinciales.
Tras la convocatoria a la comisión, esa estimación cayó a entre 110 y 114 legisladores. La llave del quórum la tenían, en los cálculos opositores, el PRO y los bloques ligados a gobernadores provinciales, en general alineados con la Casa Rosada.
La estrategia en minoría
Ante la perspectiva de no llegar al número necesario, los bloques opositores planean igualmente presentarse en el recinto. Si transcurrida la media hora reglamentaria no se reúnen los 129 votos, se habilitarían las expresiones en minoría, instancia que utilizarían para dirigir críticas a Adorni y a los partidos que no acompañen la sesión.
"Vamos a ir igual al recinto, ahí se ven las complicidades. Los que le hagan el juego al oficialismo siguen defendiendo a Adorni", señaló un referente de Unión por la Patria consultado por Clarín.
Desde Provincias Unidas, bloque con posicionamiento opositor en este tema, también reconocieron el impacto de la maniobra oficial.
"El llamado a la comisión es una coartada del oficialismo para el PRO y la UCR. Es un caramelo de madera, porque nunca van a habilitar que vaya al recinto, pero a nosotros nos debilita", afirmaron legisladores de ese espacio según Clarín.
La agenda del miércoles
En paralelo, el oficialismo convocó a una sesión para el miércoles con un temario propio: el tratamiento del acuerdo con acreedores externos que no ingresaron a los canjes de deuda soberanos —los denominados holdouts— y un proyecto de ampliación del régimen RIGI. El Gobierno busca retomar la iniciativa legislativa con ese cronograma.
Adorni está en el centro del cruce parlamentario por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La oposición dura intentaba avanzar en el trámite de interpelación como primer paso hacia una eventual moción de censura. El proceso legislativo en torno a su situación continuará definiendo la dinámica entre los bloques al menos durante esta semana.


